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La historia de la familia Ladenburger en Heimatsmühle

El 3 de mayo de 1808, Clemens Anton Ladenburger, un soltero de tan solo 27 años, del molino de Erpfental compró Heimatsmühle, propiedad del municipio de Röhlingen. Por aquel entonces, este formaba parte de Wasseralfingen, para pasar luego a ser de Hofen y, finalmente, a integrarse en el distrito superior de Aalen que hoy conocemos. 200 años más tarde, en 2008, aquel molino situado en la parte más alta del valle del Kocher continuaba bajo las órdenes de la sexta generación de la propia familia Ladenburger. 2008 fue un año de celebración y agradecimiento por tan brillante pasado. Heimatsmühle y aquellos que le insuflan vida permanecen firmemente anclados a su región y a las tierras que los rodean. En sí, el nombre del molino no solo es un compuesto del alemán «Heimat», que significa «hogar», como todo el mundo asume, sino que aporta también un simbolismo que va mucho más allá.

El término «Heimat» evoca lo familiar, aquello que se lleva en el corazón. Representa nuestros lazos con este paraje, con nuestros antepasados, con la tierra, con las montañas, los campos y los bosques, y con la iglesia y la comunidad en la que crecimos. La publicación conmemorativa del aniversario describe brevemente en su introducción el «hogar» (Heimat) de nuestro molino: el paisaje, la geología y su situación geográfica. Presenta a continuación la historia de la región y en especial la de Heimatsmühle, para luego sumergirse en la importancia del apellido Ladenburger, en su difusión por la zona de Ellwangen y, por fin, en las armas familiares.

La historia de la empresa avanza de la mano con las vidas de los molineros de Heimatsmühle y de los suyos, desde 1808, desgranando todos los cambios y esfuerzos realizados para que el molino siguiera evolucionando: de un simple molino de granja a una de las instalaciones para moler grano más grandes del país. La actual generación, la sexta, se enfrenta a diversos retos, entre los que se incluyen las mejoras técnicas en el molino, la ampliación del catálogo de productos en función de las cambiantes necesidades de los clientes, la adquisición segura de cereales en los mercados de materias primas, la planificación de estrategias orientadas a la resolución de problemas y los cambios estructurales en la industria molinera. La historia concluye con un vistazo a posibles avances de cara al futuro.

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